El nacimiento de un hijo, cuando se trata del primero, representa también el nacimiento de un padre. Esto quiere decir que la vida de esa persona, del hombre que vio nacer a su bebé, ya nunca será la misma, lo que puede generar cuadros de ansiedad.
Según la licenciada Gabriela Martínez Castro, directora de Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), si bien en líneas generales esta sensación se presenta en todos los hombres, para los que de por sí son ansiosos o que en algún otro momento de su vida experimentaron algún trastorno similar, la situación puede ponerse peor.
“Habitualmente se despiertan niveles de ansiedad más altos de los normales, porque a partir del nacimiento del bebé, no sólo se tiene a cargo la propia vida, sino la vida de otro ser humano, que es completamente dependiente, desde el punto de vista económico, físico y emocional”, agregó la especialista.
Actualmente la estructura familiar cambió por completo y ya no son las mujeres las que se quedan en la casa cuidando de los chicos, mientras los hombres salen a trabajar durante todo el día. Hoy, ellos se vinculan y acompañan a los hijos igual o más que ellas. Sin embargo, no es hasta que se avecina el Día del Padre, que se celebrará este domingo 19, poco se habla sobre el rol de los hombres, de los papás.
Por eso es tan importante redefinir el rol del padre, aunque en ese camino pueden surgir obstáculos: por cuestiones culturales y físicas (la que transita el embarazo es la mujer, por lo que los hombres suelen no sentirse conectados con el bebé hasta el momento del nacimiento). Entonces , al tener al niño en brazos experimentan una ansiedad que nunca habían sentido, una sesación que abarca el miedo, la alegría y la incertidumbre.
Esto, naturalmente, le pasa a todos aunque hay algunos que lo sufren de forma más acentuada, como los padres primerizos, los que ya tienen cierta edad y también los que debieron someterse, junto con su pareja, a un tratamiento de fertilidad.
No hay que olvidarse del rol de sostén de su pareja que luego del nacimiento -aunque también durante el embarazo- debe desempeñar el hombre: Las cosas cambiaron mucho, pero no del todo. Así, el varón debe acompañar y sostener a su mujer para que ella pueda cumplir con su rol de mamá, pero además disfrutarlo.
“Para evitar el agobio que generan los cambios de la vida, algo que es completamente entendible, suele ser útil verlos no como algo malo, sino como parte del paso de los años. Obviamente todas las personas reaccionan de manera diferente, y nunca hay una sola manera de ver las cosas. Por eso está bueno que cada uno se de el tiempo necesario. Sin embargo, si se advierte la posibilidad de que esté pasando algo más allá, es importante consultar y pedir ayuda”, completó la licenciada Martínez Castro.
También hay que tener muy presente la importancia de reforzar y trabajar siempre en el vínculo de la pareja. Desde ya ante la llegada de un hijo, éste se modifica. Pero es importante recordar siempre que antes que una familia, un hombre y una mujer son una pareja, y sólo cuidando ese vínculo se le podrá transmitir al niño conceptos de armonía, felicidad, seguridad y paz.
El consumo de café, la bebida estimulante más popular en todo el mundo, podría estar determinado genéticamente. Así lo anunció en la revista PLoS Genetics un equipo de científicos de varios centros de investigación de los EEUU después de estudiar las variaciones genéticas de todo el genoma humano en más de 47.000 individuos norteamericanos.
Los dos genes identificados fueron el CYP1A2,el cual regula el metabolismo de la cafeína, y el AHR que a su vez regula al CYP1A2. Las personas que tenían las dos variantes de estos genes que expresan “alto consumo” de café, tomaban en promedio 40 mg más cantidad de café que aquellos individuos con ambas variantes genéticas para bajo consumo.
La cafeína produce diferentes efectos en el organismo, afecta el sueño, modifica el humor y el rendimiento tanto físico como psicológico. Este conocimiento de que el consumo de café depende de los genes ofrece nuevos caminos para comprender mejor el comportamiento.
A excepción de fumar, no se habían comprobado hasta ahora determinantes genéticos para explicar las diferencias en el “estilo de vida.” Es posible que nuevos estudios del genoma humano también demuestren el rol de los genes en la regulación de otras conductas como por ejemplo la selección de la dieta.
El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia advirtió que se “espera un incremento de casos de bronquiolitis para fines de junio y los primeros días de julio, tal como ocurre todos los años”, y pidió a los padres evitar exponer a los niños al humo del tabaco porque éste aumenta en “un 70% el riesgo de que sufran trastornos respiratorios”.
El funcionario recordó que los hospitales y centros de salud la Provincia entregan medicación gratuita para combatir estas infecciones, y apeló a la responsabilidad de los adultos “porque si al esfuerzo del sistema de salud se suma la toma de conciencia de los padres para evitar que se fume en presencia de los niños, vamos a lograr reducir nada menos que el número de muertes infantiles”.
Además, Collia insistió en “no demorar la consulta cuando hay síntomas de infecciones respiratorias porque pueden derivar en casos graves y hasta mortales” sobre todo entre los menores de dos años.
Los datos epidemiológicos de la cartera sanitaria revelan que, en los primeros cinco meses de este año, se redujo el número de chicos afectados por bronquiolitis. En concreto, se registraron 12.523 casos menos que en el mismo período de 2010, cuando se habían notificado 50.639 niños enfermos de bronquiolitis menores de dos años.
Esta enfermedad forma parte de las llamadas IRAB: Infecciones Respiratorias Agudas Bajas, causantes del 10% de las muertes de niños de entre un mes y un año.
No al humo
Este año, la campaña contra la bronquiolitis se apoya en dos ejes que los especialistas en infancia consideran vitales para reducir el impacto de estas enfermedades: evitar que los bebés estén expuestos al humo del tabaco y que duerman con sus padres por el riesgo de asfixia.
“Estamos entregando a los padres de niños menores de dos años folletería para que tomen conciencia de que fumar en ambientes donde hay bebés incrementa en un 70% el riesgo de que sufran enfermedades respiratorias”, contó la titular del Programa Materno Infantil de la Provincia, Flavia Raineri.
Por otra parte, señaló que el humo de tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante e incrementa hasta un 40% el riesgo de desencadenar asma.
Los especialistas explicaron que el humo del cigarrillo contiene alrededor de 4.000 componentes nocivos, entre ellos figuran tóxicos, irritantes, mutágenos y 50 sustancias que producen cáncer.
Las mujeres que no duermen sobre su costado izquierdo la última noche del embarazo corren el doble de riesgo de nacimiento de bebé muerto, comparado con aquellas que sí descansan de esa forma, según señaló un estudio realizado en Nueva Zelanda.
Con todo, los expertos que efectuaron el estudio indicaron que las mujeres no deberían preocuparse porque ese riesgo es muy pequeño: la posibilidad de que el bebé nazca muerto crece a 3,93 de cada 1.000 niños entre las mamás que no duermen del lado izquierdo, frente a 1,96 de cada 1.000 entre las que sí lo hacen.
También se halló un vínculo importante entre dormir regularmente durante el día, o dormir más que el promedio por la noche, y el riesgo de nacimiento de bebé muerto en etapa avanzada del embarazo, señalaron los investigadores en British Medical Journal (BMJ).
Tomasina Stacey, del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la University of Auckland, sugirió que la restricción del flujo sanguíneo al bebé cuando la madre se recuesta sobre su espalda o el lado derecho del cuerpo durante períodos largos explicaría la relación.
No obstante, la experta indicó que los resultados, que se basan en una cantidad relativamente pequeña de mujeres, deben ser confirmados por estudios más amplios y detallados antes de que pueda brindarse cualquier consejo de salud pública.
“Es una nueva hipótesis e implica que debería empezar a observarse este problema mucho más de cerca. Es realmente un punto de inicio para investigaciones futuras”, dijo Stacey.
Si se confirmaran los resultados, eso ofrecería una forma natural, simple y económica de reducir la cantidad de partos de bebé muerto, añadió la autora. “Es algo que puede modificarse muy fácilmente. No se debe tomar ningún fármaco y no hay efecto colaterales”, dijo.
Una serie de estudios dirigidos por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicados este año reveló que más de 2,6 millones de embarazos anuales terminan en parto de feto muerto, muchos entre mujeres de países pobres. Esto implica que por día nacen muertos más de 7.200 bebés.
El equipo de Stacey entrevistó a 155 mujeres en Auckland que dieron a luz a un bebé muerto entre julio del 2006 y junio del 2009, cuando tenían por lo menos 28 semanas de gestación. Esas mujeres fueron comparadas con un grupo de control de 310 mujeres con embarazos con buenos resultados.
Los autores consultaron a las participantes sobre sus posiciones de sueño y sus conductas para dormirse y despertarse antes del embarazo y durante el último mes, la semana y la noche antes al día en que creían que había muerto el bebé.
Los resultados no mostraron relación entre los ronquidos o la falta de siestas diurnas y el riesgo de parto de bebé muerto en etapa avanzada de gestación.
Pero se encontró un vínculo significativo entre las siestas diurnas, o dormir más del promedio durante la noche y el riesgo de nacimiento de feto muerto.
Las mujeres que habían dormido boca arriba o sobre su costado derecho la última noche de embarazo eran también más proclives a sufrir el parto de bebé muerto, igual que las que se levantaron durante la noche para ir al baño una sola vez o ninguna, comparado con las que necesitaron orinar más veces.
Expertos de 12 instituciones científicas que trabajan en el tratamiento y diagnóstico del melanoma alcanzaron hoy el primer consenso médico argentino, que permitirá acelerar la terapia y el hallazgo de ese tumor maligno que se origina en la piel y puede diseminarse por el organismo. El documento fue presentado en la Academia Nacional de Medicina.
Denominada Consenso Nacional de Intersociedades sobre Melanoma Cutáneo, la guía alerta que ese tumor es la causa más frecuente de muerte por las enfermedades de piel y manifiesta la necesidad de llegar al diagnóstico a tiempo para poder tratarlo, a través de ciertas recomendaciones que deben tenerse en cuenta.
El melanoma aparece como una mancha oscura similar a un lunar que va cambiando de tamaño y color y afecta generalmente a las personas de piel blanca con alta exposición al sol.
Ricardo Galimberti, presidente de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), señaló que “el melanoma es uno de los tumores cada vez más común y si bien el dermatólogo es el que lo trata, son varias las especialidades que pueden llegar a intervenir”.
Por eso, opinó que “es importante llegar a un consenso que le de herramientas tanto al clínico como al dermatólogo y al oncólogo para poder manejarlo y llegar a un buen resultado”.
En la actualidad, hay múltiples factores que pueden relacionarse con la aparición del melanoma como la predisposición genética, la exposición a la luz ultravioleta (sol, fuentes artificiales) y la exposición ambiental a sustancias químicas, virus y radiaciones.
Este tipo de cáncer suele afectar a más hombres que mujeres y mientras que en ellas aparece generalmente en la zona de las piernas, en los hombres, es más común en el tronco.
Por eso, el consenso reconoce en una de sus recomendaciones, la importancia del autoexamen periódico de la piel y la revisión clínica de las manchas, que pueden motivar una consulta al dermatólogo.
A simple vista, los especialistas aconsejan tener en cuenta cualquier lesión de la piel de bordes irregulares, asimétrica cuyo color vire desde el negro hacia distintas tonalidades de marrón y azulado, más allá de que puedan o no causar picazón.
Durante los primeros estadios del melanoma, el pronóstico de cura es favorable, pero en etapas avanzadas es más complejo y requiere de cirugías más agresivas, radioterapia y hasta quimioterapia.
Por eso, los expertos insisten en el consenso que llevó ocho meses de trabajo, que la detección temprana es fundamental.
Galimberti precisó que “la SAD cuenta con un registro nacional de melanoma que arrojó la detección de 5.200 casos en un año”, pero estimó que “uno de los aspectos interesantes del consenso también lo es el análisis de cuestiones moleculares y genéticas que ayudan al diagnóstico del tumor”.
Agregó que “además se refiere a aspectos específicos de cirugías que hacen al manejo del melanoma y otras características como las metástasis que se pueden originar, cuando la enfermedad avanza”.
En igual sentido, el oncólogo Gonzalo Rubio, del Instituto de Estudios Oncológicos de la Fundación Maissa integrante de la Academia Nacional de Medicina (ANM), destacó que “el melanoma tiene una alta capacidad para producir metástasis” y que puede aparecer “en la piel, las mucosas y, menos frecuentemente, en los ojos, el sistema nervioso central y el oído interno”.
El documento si firmó en coincidencia con el Día Mundial del Melanoma. Del consenso participaron el Instituto de Oncología Angel Roffo, perteneciente a la Red de Hospitales de la Universidad de Buenos Aires del consenso la Asociación Médica Argentina, la Academia Argentina de Cirugía y la Asociación Argentina de Cirugía.
También la Sociedad Argentina de Patología, la de Radiología, la de Cancerología, la SAD, el Registro Argentino de Melanoma Cutáneo, la Asociación Argentina de Oncología Clínica, la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires y la Sociedad de Terapia Radiante Oncológica.
Investigadores estadounidenses identificaron los receptores en el cerebro responsables de inhibir el apetito de una persona ante los efectos de la nicotina, según un estudio. La investigación, realizada con ratas de laboratorio, podría abrir el camino a tratamientos que evitarían un aumento de peso en los fumadores que desean dejar el vicio.
“La identificación de estos receptores es importante para la comprensión de los mecanismos relacionados a la dependencia, al aumento de peso y al tabaquismo”, explicó la doctora Mariella De Biasi, profesora adjunta de neurología de la Facultad de Medicina Baylor, Texas , coautora de este estudio, publicado en la revista “Science”.
“Por el momento, estos resultados se limitan a ratones, pero podrían abrir la puerta a terapias que ayudarían a fumadores a dejar de fumar ” sin preocuparse por los kilos extra, dijo De Biassi.
Según la doctora, un gran número de usuarios no se atreve a abandonar el vicio por miedo a engordar. “Los resultados de nuestra búsqueda muestran que medicamentos que estimularían los receptores de nicotina ayudarían a limitar el aumento de peso tras haber dejado de fumar”, indicó.
Asimismo, subrayó que estos receptores cerebrales podrían ser el punto de partida ideal para el desarrollo de medicamentos capaces de ayudar a controlar la obesidad y otros problemas del metabolismo.
La nicotina activa un pequeño grupo de neuronas en una parte del hipotálamo que señala al cuerpo cuando ha comido suficiente. Estas neuronas no son las mismas vinculadas a los efectos de dependencia, explicó la doctora Marina Picciotto, profesora de Psiquiatría de la Universidad de Yale (Connecticut, noreste), autora principal de este estudio.
Fue al probar en ratones un potencial antidepresivo que actúa sobre esos receptores que Yann Mineur, un neurogenetista francés de Yale que trabaja con la doctora Picciotto y uno de los principales co-autores del estudio, descubrió que los roedores tratados con esta sustancia comían menos que los otros.
Terminaba el año 1919 cuando el farmacéuticoJuan Antonio Sánchez convenció al Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA de que el avance de la medicina exigía otra profesión, una que vinculara los estudios médicos, fisiológicos y químicos biológicos.Fue así que se creó la primera carrera universitaria de bioquímica del país, que luego se extendió por otras Universidades argentinas y que, en Buenos Aires, tiene Facultad propia desde 1957.
“La bioquímica comenzó como una especialidad dentro de la medicina, pero evidentemente tiene características que la diferencian, y la carrera necesitaba una mayor proyección dentro de las áreas biológicas”, contó a Docsalud.comJuan Antonio Galli, gerente de planta de Stamboulian Laboratorio. Sin embargo, destacó que a pesar de esta separación académica, en la práctica, medicina y bioquímica siguen íntimamente relacionadas: “Hoy, 7 de cada 10 diagnósticos médicos se basan en algún estudio de laboratorio”.
Galli se graduó en 1979 en la Facultad de Bioquímica de la UBA y comenzó a trabajar en laboratorios de análisis clínicos privados mientras cursaba sus estudios. También hizo investigación básica en el Instituto Malbrán y fue docente universitario durante 14 años.
Para él, lograr que la interacción profesional entre bioquímicos y médicos sea tan estrecha como el vínculo entre las respectivas ciencias es una asignatura pendiente y, tal vez, el principal desafío que enfrenta su profesión en la actualidad.
“Todavía hay médicos a los que les cuesta trabajar en equipo con bioquímicos, les cuesta vernos como pares”- dijo con cierta molestia. Como ejemplo citó: “Un médico que no se especializó en diagnóstico por imágenes nunca se pondría a sacar conclusiones de una tomografía computada, se basa en el informe que le hace el especialista en imágenes para saber qué dice ese estudio. Sin embargo, muchos de esos mismos médicos creen que pueden analizar un análisis bioquímico sin ninguna preparación extra”.
Pero reconoció que el bioquímico también debe dar un paso y readaptarse para lograr conformar equipos interdisciplinarios: “Hay profesionales a los que todavía les cuesta salir, meterse en un ateneo y discutir casos con el médico tratante. Puede ser consecuencia de nuestra formación, siempre metidos en el laboratorio”.
Cecilia Ghisolfi concuerda con Galli en la necesidad de trabajar en forma estrecha con otros profesionales de la salud. Ella también egresó de la UBA y, además de bioquímica, es técnica en laboratorios, una carrera que le permitió trabajar en análisis clínicos desde el tercer año de la universidad.
“Siempre me gustó la bioquímica clínica, por su relación con las patologías y el diagnóstico de enfermedades. Al principio trabajé en laboratorios asistenciales, en sitios con internación, porque me interesaba el contacto con el paciente, el médico y otros profesionales del ámbito de la salud, y también por el aporte a la medicina”, relató Ghisolfi.
Sin embargo, cuenta que desde hace un tiempo comenzó a interesarse más por los procesos de control de calidad y decidió cambiar “la cocina del laboratorio por la gestión”. Así llegó a coordinar el Departamento de Calidad de Stamboulian Laboratorio, donde supervisa que todas las etapas que transcurren desde la solicitud de un análisis bioquímico hasta que los resultados son entregados al paciente se lleven adelante en forma correcta y de acuerdo a estándares nacionales e internacionales. “Asegurar la calidad y confiabilidad de los resultados es otro de los grandes desafíos actuales del bioquímico”, destaca.
Mientras conversan sobre los principales cambios que se fueron dando en la profesión, Galli y Ghisolfi coinciden en que las nuevas tecnologías y los métodos de análisis reposicionaron la función del bioquímico. “La automatización reemplazó el trabajo manual y los profesionales tuvimos que virar y tratar de buscar dónde insertarnos”, comentó Ghisolfi y aclaró: “Mi trabajo actual tiene que ver un poco con eso, que una máquina haga una determinación no implica que el resultado sea perfecto, tiene que haber un profesional formado y con criterio para asegurar que esa máquina tiene el control que corresponde”.
Una experiencia reciente
A los 33 años, Mariela Loschi transitó distintas ramas de la profesión. Luego de una etapa muy corta en el laboratorio clínico llegó al ámbito científico, donde trabajó por 6 años. Primero fue técnica y luego becaria en un laboratorio de la Fundación Instituto Leloir. Hace poco más de un mes presentó su trabajo de tesis y, como doctora, emprendió un nuevo camino.
“Cuando hacía investigación pensaba principalmente en mi tesis y en publicar mis resultados y me di cuenta que extrañaba sentir una responsabilidad hacia el otro en mi trabajo”. Así fue que se incorporó a Cognizant, una empresa que brinda servicios de vigilancia farmacológica, una herramienta indispensable para el control de los medicamentos en el mercado porque permite, entre otras cosas, detectar en forma temprana efectos adversos e implementar medidas de seguridad, como la modificación de prospectos o de condiciones de venta, y, eventualmente, la restricción del uso de un medicamento o su retiro del mercado. “Ahora siento que lo que yo hago hace una diferencia para alguien”, reconoció.
Loschi contó que, cuando ella se había graduado, entrar en la industria era exclusivo de farmacéuticos. “Por suerte, estamos en una época donde hay más empleo y, en una carrera que ahora ofrece más posibilidades, creo que el desafío pasa primero por tener en claro qué es lo que uno quiere hacer”, opinó.
Las expectativas para el futuro
Galli y Ghisolfi son optimistas respecto a la posibilidad de constituir en el futuro grupos interdisciplinarios de trabajo, donde el bioquímico no sólo participe en la interpretación de los resultados, sino también en decidir junto con el médico qué estudios se necesita realizar para lograr un buen diagnóstico. Galli está convencido de que esto llevaría a una mejor utilización de los recursos. “Todos los estudios significan un costo para el sistema de salud, y lograr el mejor diagnóstico posible solicitando la menor cantidad de estudios es una necesidad”, indicó.
La educación universitaria es otro aspecto de la profesión que estos profesionales creen que debe ser revisada, para adaptarse a las nuevas épocas. Destacan que aún existe una brecha importante entre la formación que brinda la universidad y lo que un graduado debe saber para ejercer la profesión en sus distintas ramas. Desde su experiencia, Loschi agrega: “Hasta hace 10 años, la carrera estaba más orientada hacia la clínica. Y aunque algunas de las orientaciones que uno puede seguir te hacen sentir el gusto por la ciencia, en otras carreras los alumnos salen mejor preparados para la investigación”.
Sin embargo, no duda en destacar que en su paso por la universidad adquirió una manera de razonar y herramientas que son útiles para desarrollarse en distintos ámbitos. “En el área de la industria, todo apunta a las empresas biotecnológicas, y me parece necesario orientar más la carrera a esa rama, para que sea más fácil transitar ese camino”.
Galli menciona también que hay una asignatura pendiente a nivel de educación de posgrado. “Los médicos tienen más de 50 especialidades reconocidas por el Ministerio de Educación, los bioquímicos, ninguna. Esto nos quita competitividad en el campo laboral”, apuntó. Y agregó que por eso, desde hace unos 25 años trabaja también desde entidades vinculadas al quehacer profesional, para generar cambios que faciliten la práctica y competencia profesional. Así, fue miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Bioquímica Argentina y, actualmente, vicepresidente de la sección primera de bioquímica del Colegio de Bioquímicos de la Ciudad de Buenos Aires. “Hubo un tiempo en que descreía de estas organizaciones y, por eso me dije ‘si lo veo mal desde afuera, me tengo que meter’”, concluyó.
Fuente: docsalud.com
La bioquímica, una profesión que todavía no cumplió un siglo de vida, se adapta constantemente a nuevos desafíos.
“No todo en geriatría se limita a demencia o depresión”, coincidieron expertos en una conferencia en el marco del 6° Congreso Latinomericano y Del Caribe organizado por la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría. Es que los ancianos también son susceptibles a sufrir trastornos de ansiedad, pero los síntomas, en esta etapa de la vida no se verbalizan del todo sino que más bien se confunden con manifestaciones somáticas.
“Hay falta de reconocimiento de esta enfermedad en los adultos mayores”, explicó a DocSalud.com el Dr. Julio Nemerovsky, médico geriatra y miembro de la SAGG. Sin embargo estas patologías son muy frecuentes y pueden generarse por factores de preocupación propios de la edad como la enfermedad y la muerte.
Según expresó el Dr. Rodolfo Liceaga, médico psiquiatra que también participó de la mesa redonda, existen distintas causas que pueden dar origen a la alteración del estado de ánimo en esta etapa de la vida. Entre ellas están las cardiovasculares (por una angina de pecho, infarto agudo del miocardio o arritmias); las respiratorias (EPOC, neumonía, edema pulmonar) y las neurológicas (demencia, parkinson y esclerosis múltiple).
A su vez, Nemerovsky agregó que algunas sustancias e incluso ciertos medicamentos típicos son capaces de provocar ansiedad. Entre las primeras está el alcohol. Mientras que dentro del segundo grupo se hallan algunos antiarrítmicos y remedios para el parkinson.
Pero como los síntomas, en lugar de ser verbales tienden a ser somáticos, “se deben descartar patologías orgánicas antes de iniciar un tratamiento”, apuntó Liceaga para luego agregar que la ansiedad puede presentarse en conjunto con las afecciones corporales.
Entre este tipo de trastornos, está el del estrés postraumático, que puede generarse, según explicó Nemerovsky, por una caída, ya que a esa edad, los huesos son frágiles y un accidente simple puede llevar a una fractura de cadera. “Es probable que el paciente nunca se olvide del dolor que sintió en ese momento”, agregó el psiquiatra.
Medicar, un desafío para la geriatría
“Los adultos mayores de por sí, son pacientes frágiles, y cuando alguien frágil se expone a una patología, se vuelve vulnerable. Esto también repercute desde lo psíquico”, indicó Nemerovsky.
En ese sentido, las crisis de pánico en esta etapa son más frecuentes de lo que usualmente se piensa. Y según indicó el geriatra, medicar a los ancianos acarrea muchos problemas para el profesional de la salud.
“Si el paciente posee una crisis de pánico aguda, vamos a necesitar tratarlo con benzodiacepinas (como el clonazepan o diazepan), que actúen de manera rápida y poderosa. Pero si lo que padece es un trastorno de ansiedad crónico, este tipo de drogas van a generar un deterioro mayor en el anciano, como la pérdida de memoria y de equilibrio, lo que puede generar caídas”, sostuvo Nemerovsky.
Por otra parte, los trastornos amnésicos que derivan de la toma de medicamentos ocurren porque normalmente“cualquier ansiolítico no debe ser usado por más de seis meses, peroel empleo de estos fármacos, en el país y en el mundo, se extiende por mucho más tiempo”.
Una alternativa a las benzodiacepinas es la etifoxina, un fármaco empleado en Francia desde 1995, aprobado este año en nuestro país. Este remedio se prescribe a personas con un cierto nivel de ansiedad, pero que a su vez, poseen la necesidad de mantener una vida activa, como por ejemplo un conductor de un vehículo o un profesional.
“Evidentemente, si este fármaco tiene menos posibilidades de generar deterioro amnésico o pérdida de equilibrio, puede ser apto para los pacientes en esta etapa de la vida”, concluyó el geriatra.
Fuente: docsalud.com
Adultos mayores, susceptibles a sufrir ansiedad generalizada.
El científico mexicano Dimas Jiménez busca popularizar los alimentos deshidratados que consumen los astronautas en el espacio exterior como una opción para hacer frente a la escasez que provocará el calentamiento global.
“Se espera que para el 2025 comience la carestía de alimentos, lo que dificultará el acceso a ellos”, dijo Jiménez, quien consideró “muy importante” abrir “plantas procesadoras de alimentos naturales del futuro”, con el fin de afrontar esta situación.
Este ingeniero bioquímico que estudió en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) tiene una pequeña empresa donde procesa cerca de 2 toneladas mensuales de lo que llama el “Alimento del futuro”, un producto en polvo elaborado a base de avena, palta, mango y nopal.
Dicho polvo, que para ingerirlo debe ser mezclado con agua, “contiene un alto valor nutritivo, además de que ayuda a niños y adultos a bajar de peso”, explicó en entrevista el investigador.
En el futuro, afirmó, “prácticamente todos vamos a tener que comer polvos deshidratados o pastillas” porque el cambio climático causará un incremento del precio de los alimentos de “entre 180 y 300 % por el efecto de la oferta y demanda”, además de que bajará la calidad.
Habrá menor “acceso a los productos frescos”, señaló Jiménez, quien cuenta con ocho patentes otorgadas y cinco en trámite por la producción de palta en polvo y la transformación de diversos frutos, lo que le permite promover sus productos en México y otras partes del mundo.
El grupo minero Peñoles, principal productor de plata afinada y bismuto metálico en el mundo, ya hizo un importante pedido del “alimento del futuro” para que sus trabajadores puedan consumirlo en los refugios de las minas en los casos de emergencia.
Dentro de tres meses, cuando terminará el abasto en seis minas subterráneas, los trabajadores de esta empresa mexicana encontrarán en los refugios este alimento, al igual que oxígeno y agua.
Según el investigador, el consumo de 100 gramos de este producto proporciona a la persona 58 % de carbohidratos, 20 % de proteínas, 20 % de grasa vegetal monoinsaturada (omega 3 y 5) y 2 % de fibra cruda, nutrientes que al sumarse constituyen 270 kilocalorías.
“Es importante presentar productos naturales con alto valor proteínico, sin conservadores y que puedan mantenerse hasta por tres y cinco años bajo resguardo”, comentó el científico.
Otra de las bondades que ofrece este producto, según su creador, es que ayuda a una disminución de peso en forma paulatina y natural, sin riesgo para la salud, de la población infantil con problemas de obesidad y personas adultas.
“Para prepararlo basta con disolverlo en 200 mililitros de agua y agitarlo vigorosamente. Es recomendable que se ingiera un sobre 10 o 15 minutos antes del alimento principal, para que logre expandirse en el estómago y dar la sensación de saciedad”, indicó.
Además, abundó, “la avena impedirá una mayor absorción de grasas, con lo que reducirá gradualmente el tamaño del estómago”.
De acuerdo con el científico, el producto está garantizado y podría distribuirse en escuelas y hospitales de todo el país para afrontar el problema de la obesidad.
México ocupa el segundo lugar a escala mundial en sobrepeso y obesidad de adultos, sólo detrás de EE.UU., y el primero en menores, y tiene la tasa más alta de incremento de este problema, principalmente en niños.
Además de este alimento, Jiménez cuenta con una variedad de productos que exporta a Europa y Estados Unidos como el guacamole deshidratado, pastillas de mango que son enviadas al espacio para los astronautas de la NASA y chocolates bajos en calorías para quitar la ansiedad de comer.
Este tipo de alimentos pueden resguardarse en cualquier lugar y por hasta tres años en zonas vulnerables a desastres naturales o regiones desérticas, ya que, “además de que aguantan altas temperaturas, están herméticamente sellados”, destacó el investigador.
Fuente: docsalud.com
El científico Dimas Jiménez promociona los alimentos deshidratados.
Una nueva tabla de referencia permite evaluar determinados parámetros para, de esa forma, anticipar si un bebé nacerá con bajo peso. Esto posibilita adelantarse a las complicaciones que esta situación puede generar, entre las que se cuenta el retraso en el crecimiento.
De acuerdo con la reciente edición de la revistaThe Lancet, en las que fueron publicadas las conclusiones del equipo que desarrolló esta tabla, y en el cual constan sus características,“las principales potencialidades del método no sólo tienen que ver con el hecho de que la nueva tabla sea más exacta y fácil de utilizar, sino además con la posibilidad de utilizarla tanto en países en vías de desarrollo, como en aquellos del primer mundo o desarrollados”.
Esto, según los especialistas, es muy importante porque hasta el momento países con situaciones económicas y de salud muy precarias estaban teniendo que considerar a sus bebés con parámetros correspondientes a lugares con una situación muy diferente.
Así, la novedad que presenta la tabla desarrollada por el doctor Rafael Mikolajczyk, del Instituto de Investigación para la Prevención y la Medicina Social situado en Bremen, Alemania, es que para su elaboración se utilizaron datos de 24 países de África, Latinoamérica y Asia.
Las mediciones realizadas con la tabla permiten identificar o diagnosticar un posible crecimiento fetal restringido según van pasando las semanas de gestación. Este es el término que utilizan los médicos para referirse a un retraso en el crecimiento del feto, que parece estar relacionado con un mayor riesgo de mortalidad neonatal y discapacidad, además de trastornos conductuales, obesidad, problemas cardiacos, hipertensión y diabetes a lo largo de su vida.
En este sentido, el doctor Rodrigo Zlatkes, integrante del servicio de Obstetricia del Hospital Durand y de Halitus Instituto Médico comentó que “los que mayor riesgo a futuro acarrean son los bebés nacidos con un kilo o un kilo y medio de peso. Igualmente, vale aclarar que éstos niños representan sólo el 1% de los nacidos vivos, pero a su vez son los que mayor riesgo de mortalidad ostentan”.
El especialista también consignó que, efectivamente, el bajo peso al nacer incide en el desarrollo a futuro de enfermedades degenerativas.
Asimismo, en los días posteriores al nacimiento, el bajo peso incrementa la vulnerabilidad del niño, así como también genera un riesgo debido a la susceptibilidad frente a infecciones o cuadros respiratorios.
Es importante aclarar que no sufrirán restricciones en su desarrollo todos los niños que presentan bajo peso al nacer, condición que idealmente y como postulan los investigadores que desarrollaron la nueva tabla, debe ser detectada antes del nacimiento.
“Por eso es importante contar con mediciones previas, que se realizan mediante ecografías, que son las que nos permitirán evaluar cómo abordar el hecho de que un niño no se ajuste a los parámetros normales”, agregaron.
Debido a que tanto las causas del bajo peso del bebé son muchas -se destacan las enfermedades de la madre, la desnutrición o malnutrición, las infecciones o la acción de determinados medicamentos- y debido a que la situación es muy diferente según el estrato en el que se encuentre cada país, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda actualizar periódicamente las tablas.
Fuentes: Pro-Salud News
La tabla es fácil de usar, y puede anticipar el bajo peso de los bebés de países ricos y pobres.