Categoría: Politica

  • ¿Nos volvimos una juventud sin revolución?

    ¿Nos volvimos una juventud sin revolución?

    Crónica por Jazmín Abdala-LS2 Baradero.


    Me senté en la mesa de la cocina todavía medio dormida, con ese frío tibio de la mañana que se cuela por las ventanas antes de que el sol termine de despertarse del todo. El mate cocido humeaba en mi taza, ese aroma dulce que me acompaña desde que soy chica, como si cada sorbo fuera una especie de memoria líquida. Y mientras esperaba que se enfriara un poco, mamá apareció caminando despacio, arrastrando las pantuflas, con ese gesto suyo entre curiosidad y reproche cariñoso que siempre me causa gracia.

    Me miró de arriba abajo, como si estuviera inspeccionando un cuadro, y me lanzó sin vueltas:

    —¿Otra vez de negro te vestiste?

    No fue una pregunta agresiva. Tampoco era crítica pura. Era ese modo que tienen las madres de señalar cosas que para uno ya son naturales, pero que para ellas siguen siendo un misterio. Me reí, porque la escena ya era repetida: yo con mis prendas oscuras, ella con la necesidad de entender por qué. Pero esta vez, no sé por qué, la pregunta me quedó resonando más que otras veces. Como si, en vez de un comentario sobre la ropa, hubiera sido la punta de un hilo que yo misma necesitaba empezar a tirar.

    Quizás porque, mientras tomaba el primer sorbo tibio, pensé en algo que venía rondándome hacía días: ¿cuándo fue que dejamos de ser una juventud rebelde? ¿En qué momento la idea de destacarse se convirtió en una especie de amenaza? Antes los jóvenes teñían su pelo de colores, usaban cadenas, remeras rotas, ropa estrafalaria simplemente porque sí, porque querían mostrar que eran distintos, porque había orgullo en lo raro. Pero ahora parece que la única regla real es no llamar demasiado la atención, no ser cringe, no exponerse más de lo necesario. No parecer desesperado por encajar, pero tampoco demasiado seguro como para romper el molde. Un equilibrio del que nadie habló y al que, sin embargo, todos nos adaptamos con una precisión casi militar.

    Le respondí a mamá cualquier cosa, para salir del paso, pero en mi cabeza ya estaba lejos, preguntándome por qué los adolescentes de hoy se visten igual, escuchan lo mismo, repiten los mismos gestos, los mismos lenguajes, los mismos códigos. Claro que cada generación tuvo sus modas, pero la repetición actual tiene algo más profundo, casi estructural. No es solo estética: es emocional, cultural, política. Y no es culpa de los chicos. Si algo aprendí —viendo cómo funcionan las redes, cómo se miden los vínculos, cómo se viraliza el miedo al ridículo— es que detrás de esa aparente uniformidad hay una tensión nueva: la necesidad de pertenecer sin dejar huella, de existir sin ser demasiado visibles, de tener identidad pero que no moleste, no incomode, no dé motivos para quedar en el centro de una broma colectiva.

    La cultura del cringe se volvió una especie de policía simbólica. Una fuerza de control suave, silenciosa, pero inexorable. Ya no hace falta que alguien te diga cómo vestirte: alcanza con imaginar el meme que podrían hacer si te animás a algo distinto. Es una mirada anónima, omnipresente, que no tiene rostro, pero igual castiga. Y lo curioso es que no viene de arriba, ni de instituciones, ni de gobiernos, ni de adultos: viene de la propia generación adolescente. Como si el mandato de la normalidad hubiera descendido de manera espontánea, producto de navegar miles de videos al día, de la comparación constante, de la inmediatez y el miedo a quedarse afuera.

    Mientras revolvía el mate cocido en la taza, pensé en cómo las expresiones juveniles históricamente fueron el termómetro de los cambios políticos. La ropa, la música, la estética, los espacios de encuentro siempre anticiparon transformaciones más grandes: los hippies y la contracultura, el punk y el rechazo a las instituciones, el rock nacional con su necesidad de decir lo que no se podía decir, los pibes de los noventa tirando abajo viejas solemnidades. Siempre hubo una forma de gritar “no” incluso cuando no se podía gritar. Pero ahora parece que el grito se disolvió antes de nacer. No porque no haya problemas —sobran—, sino porque la respuesta general no es la revuelta, sino el agotamiento. No es la organización, sino la indiferencia. No es el estallido, sino el scroll.

    Tal vez por eso las políticas actuales —sean del signo que sean— parecen convivir con una juventud que no termina de creer que pueda cambiar algo. No es que no haya interés político: lo hay, y mucho. Pero está atravesado por una sensación de desencanto que se volvió parte del aire que respiramos. Una mezcla rara entre hiperconexión y apatía, entre información ilimitada y escasa capacidad para imaginar algo verdaderamente distinto. De algún modo, ese minimalismo estético que domina todo —la ropa neutra, los cuartos beige, las fotos filtradas, la obsesión con la sutileza— se parece demasiado al minimalismo emocional y político con el que transitamos la vida pública: no arriesgamos, no exageramos, no mostramos demasiado. Buscamos estabilidad incluso cuando somos jóvenes, que es justamente la etapa donde históricamente menos se buscó estabilidad.

    Quizás mamá, sin querer, con esa pregunta inocente sobre mis prendas negras, tocó algo que yo misma venía intentando evitar: admitir que, de alguna forma, también me mimetizo con ese deseo de no llamar la atención. Que a veces me he contenido de decir algo por temor al juicio colectivo. Que en más de una ocasión he preferido el silencio por sobre una opinión impopular. Que he dejado de hacer cosas que me gustaban porque me daban vergüenza. Y no soy la única. Lo escucho entre amigos, entre compañeros de facultad, incluso entre adolescentes que entrevisto para notas: la espontaneidad se volvió un lujo, la rareza una amenaza, la autenticidad un riesgo.

    Sin embargo, tampoco quiero caer en la mirada romántica de “todo tiempo pasado fue mejor”. No se trata de idealizar la rebeldía anterior ni de negar las razones por las cuales hoy cuesta tanto salir del molde. Esta época tiene sus propias batallas, más complejas, más invisibles: la ansiedad, la saturación de estímulos, la presión por construir una identidad coherente ante miles de ojos, la dificultad para organizarse en un contexto donde todo se fragmenta. Quizás la revolución de hoy no sea estética, ni ruidosa, ni masiva. Tal vez esté en lo pequeño: en el acto íntimo de permitirnos sentir, de decir lo que pensamos sin miedo, de romper con esa homogeneización que parece venir envuelta en celofán digital.

    Terminando mi mate cocido ya frío, me di cuenta de que la pregunta de mamá había sido mucho más que una anécdota doméstica. Había sido una excusa para preguntarme, en serio, si seguimos siendo capaces de rebelarnos. Si realmente nos volvimos una juventud sin revolución o si estamos apenas en un momento de transición, esperando encontrar nuevas maneras de incomodar al mundo. Porque la rebeldía no desaparece: muta. Cambia de piel. A veces se esconde para después salir más fuerte.

    Entonces me quedé mirando mi ropa oscura, la mesa tibia, el vapor que ya no salía de la taza, y pensé que tal vez la verdadera revolución empiece por algo tan simple como preguntarnos esto: ¿cuánto de lo que hacemos lo elegimos de verdad y cuánto lo hacemos por miedo a que nos tilden de cringe?

    Y, en el fondo, ¿qué clase de futuro construimos si incluso la rebeldía nos da vergüenza?


    Crónica por Jazmín Abdala-LS2 Baradero.

  • El Gobierno impulsa una Ley de “Libertad Educativa” para reemplazar la Ley de Educación Nacional

    El Gobierno impulsa una Ley de “Libertad Educativa” para reemplazar la Ley de Educación Nacional

    El Gobierno presentó en el Consejo de Mayo el borrador de un proyecto de Ley de Libertad Educativa que propone derogar la Ley de Educación Nacional vigente desde 2006 y reformular por completo el sistema educativo básico (inicial, primario y secundario). La Ley de Educación Superior no sería modificada.

    La iniciativa, elaborada por la Secretaría de Educación que conduce Carlos Torrendell junto al Ministerio de Desregulación, prioriza la libertad educativa y el rol central de las familias, mientras que asigna al Estado un papel subsidiario.

    Puntos principales del proyecto

    • Home schooling habilitado: Se reconoce la educación en el hogar y modalidades alternativas como educación híbrida y a distancia, sin edad mínima. Los aprendizajes se acreditarán con exámenes periódicos.

    • Autonomía escolar ampliada: Cada escuela podrá diseñar un plan de estudios propio acorde a su ideario, manteniendo contenidos mínimos comunes nacionales.

    • Religión en la escuela pública: Las provincias podrán ofrecer enseñanza religiosa confesional optativa, fuera del horario escolar.

    • Esencialidad educativa: La educación básica será un servicio esencial, garantizando una “continuidad mínima” incluso ante medidas de fuerza.

    • Calendario por horas: Se fijan mínimos de 540 horas anuales en inicial y 720 horas en primaria y secundaria, inferiores a los acordados por el Consejo Federal en 2024.

    • Evaluaciones anuales y censales: Se mantienen y se intensifican las pruebas nacionales (Aprender), que serán anuales en último año de primaria y secundaria. Se permitirá publicar resultados por escuela sin identificar estudiantes o docentes.

    • Financiamiento y subsidios: Se elimina la meta del 6% del PBI y se reconoce igualdad entre escuelas públicas y privadas en el acceso a fondos. Se habilitan becas, vales educativos y otros instrumentos para familias y estudiantes.

    • Gobierno escolar: Se crea el consejo escolar de padres y se otorgan mayores atribuciones a los directivos, incluyendo propuestas de contratación y separación de personal.

    • Carrera docente: Se crea el Instituto Nacional de Formación y Carrera Docente, se mantiene la formación inicial de cuatro años y se incorpora una evaluación periódica obligatoria de desempeño docente.

    Alcance general

    El proyecto, de 136 artículos, redefine el sistema educativo como un conjunto de iniciativas impulsadas “por la sociedad y el Estado”, enfatiza la libertad de enseñanza, la autonomía institucional y el rol preferente de la familia, y mantiene la gratuidad de la educación obligatoriaLa Secretaría de Educación, dirigida por Carlos Torrendell, impulsa un proyecto de Ley de Libertad Educativa cuyo borrador ya se debate en el Consejo de Mayo.

    La Secretaría de Educación, dirigida por Carlos Torrendell, impulsa un proyecto de Ley de Libertad Educativa cuyo borrador ya se debate en el Consejo de Mayo.
  • CAMBIO ESTRUCTURAL: CÓMO LA VICTORIA DE LA LIBERTAD AVANZA REDEFINE EL MAPA POLÍTICO ARGENTINO.

    CAMBIO ESTRUCTURAL: CÓMO LA VICTORIA DE LA LIBERTAD AVANZA REDEFINE EL MAPA POLÍTICO ARGENTINO.

    Por Jazmín Abdala — LS2 Baradero | 27 de octubre de 2025


     Si tenés solo un minuto, leé esto:

    • La participación fue del 67,8%, la más baja desde 1983.
    • La Libertad Avanza se consolidó como primera minoría a nivel nacional y amplió su presencia en ambas cámaras.
    • El peronismo (Fuerza Patria) quedó segundo con aproximadamente 31,7% y mantiene 99 diputados.
    • Debutó la boleta única de papel a nivel nacional sin incidentes relevantes.
    • Más de 12 millones de electores no concurrieron a votar: el ausentismo se consolida como fenómeno político.

    El 26 de octubre de 2025 quedará marcado como una elección de doble signo: por un lado, la contundencia del resultado que catapulta al oficialismo a una posición de mayor influencia parlamentaria; por otro, la confirmación de una crisis de vínculo entre la política y gran parte de la ciudadanía, expresada en la histórica caída de la participación. Con el 67,8% del padrón asistiendo a las urnas —la cifra más baja en cuatro décadas— las lecturas no pueden limitarse a quién ganó y quién perdió: exigen un análisis de las causas, los efectos y los desafíos que derivan de este nuevo mapa político.


    Contexto: la curva descendente de la participación

    La variable participación es la que da la medida más fiel de la salud democrática. En 1983, el retorno al voto libre marcó picos superiores al 85%. En las últimas décadas, sin embargo, la tendencia fue de erosión: 2015 rondó el 80%, 2017 bajó al 77%, 2021 —en plena pandemia— cayó al 71,7% y 2023 subió al 77% por la intensidad presidencial. 2025 rompe con esa recuperación y marca un nuevo piso.

    Las causas son múltiples: crisis económica persistente, fragmentación política, desgaste de los liderazgos tradicionales y desconfianza social. A esto se suma una generación joven que se informa, milita y protesta en redes, pero que cada vez se identifica menos con las estructuras partidarias.

    Según la consultora Analogías, un 39% de los ausentes declaró haber tomado la decisión de “no votar” por no sentirse representado. Otro 22% lo hizo por descreimiento hacia el sistema en su conjunto. El ausentismo, lejos de ser apatía, se convierte así en una forma de expresión política.


    La boleta única: una modernización institucional

    Fuerte ausentismo de votantes en estas elecciones 2025.

    El debut nacional de la boleta única de papel (BUP) fue uno de los ejes técnicos de la jornada. Implementada en todo el país, simplificó la logística, redujo los votos nulos y evitó el robo de boletas. El Correo Argentino y la Cámara Nacional Electoral informaron una jornada sin incidentes relevantes en más de 17.000 escuelas y 109.000 mesas.

    Sin embargo, la reforma no logró revertir la desafección social. La boleta única resolvió un problema de procedimiento, pero no de legitimidad. En términos simbólicos, modernizar el sistema electoral no alcanza si la política sigue sin conectar con la ciudadanía.


    ¿Por qué ganó La Libertad Avanza?

    La victoria de La Libertad Avanza (LLA) responde a una combinación de factores estructurales, discursivos y de coyuntura:

    • Reconfiguración del discurso: tras meses de tensiones, el oficialismo moderó su tono y amplió su base hacia sectores de centro.
    • Alianzas territoriales: acuerdos con referentes del PRO y fuerzas provinciales fortalecieron candidaturas clave en Córdoba, Mendoza y Santa Fe.
    • Contexto económico: la desaceleración de la inflación y el regreso de reservas al Banco Central ofrecieron un clima de estabilidad que favoreció al gobierno.
    • Polarización efectiva: la campaña transformó la elección en un referéndum sobre la continuidad del modelo liberal frente al retorno peronista.

    El resultado: LLA se consolidó como primera minoría en Diputados y amplió su representación en el Senado, acercándose al tercio necesario para sostener vetos. Un triunfo con fuerte contenido político y simbólico.


    Un nuevo mapa territorial

    El oficialismo arrasó en CABA (58,3%), Córdoba (56,1%), Mendoza (54%) y Santa Fe (52,8%). La Provincia de Buenos Aires, siempre termómetro electoral, fue decisiva: con un 46% de votos, Milei logró quebrar la hegemonía peronista en el conurbano profundo.

    El peronismo retuvo su fuerza en el norte argentino (Santiago del Estero, Formosa, Chaco), pero perdió terreno en distritos urbanos y de clase media. La izquierda mantuvo presencia testimonial y las fuerzas provinciales no lograron consolidarse a nivel nacional.


    Gobernabilidad: la segunda mitad del mandato

    El oficialismo llega con fuerza, pero sin mayorías absolutas. Los próximos dos años requerirán acuerdos y pragmatismo. La gestión económica, la seguridad y la reforma laboral marcarán la agenda inmediata.

    La consolidación legislativa le permitirá a Milei avanzar con proyectos de ley que habían quedado bloqueados, aunque el margen político dependerá del apoyo coyuntural de bloques aliados y del humor social. El desafío es claro: transformar el poder electoral en capacidad de gestión.


    La oposición ante el espejo

    El peronismo enfrenta una etapa de reconstrucción profunda. El resultado electoral lo deja sin eje unificador y con tensiones internas evidentes entre sus sectores tradicionales y emergentes. Dirigentes de peso ya plantean la necesidad de una “refundación opositora” basada en nuevas formas de militancia y liderazgo colectivo.

    La oposición deberá decidir si se reconfigura como contrapeso democrático o si continúa en la lógica de fragmentación que le impidió ser alternativa. En esa definición se juega buena parte de la calidad política del nuevo ciclo.


    Ausentismo: la otra gran señal

    El verdadero mensaje de estas elecciones puede no estar en las urnas llenas, sino en las vacías. Más de 12 millones de personas no votaron. En términos históricos, se trata del nivel de ausentismo más alto en democracia.

    En los barrios del conurbano, en pueblos del interior y en sectores urbanos jóvenes, la sensación es similar: “no me representan”. Esa desafección ya no se traduce solo en abstención, sino en un nuevo tipo de ciudadanía desconectada del sistema formal, pero activa en otros espacios: redes, consumo, cultura, protesta.

    En ese contexto, la participación deja de ser solo un número y pasa a ser un indicador de legitimidad. Cuando la democracia se vacía de entusiasmo, se debilita desde adentro.


    Reflexión final

    La elección del 2025 marca un cambio estructural en la política argentina: la consolidación de un nuevo bloque dominante, la modernización parcial del sistema electoral y, al mismo tiempo, una creciente distancia entre dirigencia y sociedad.

    El desafío, más que político, es cultural. Volver a despertar interés en participar, recuperar el sentido del voto y entender que la democracia no se agota en una jornada electoral. La legitimidad no solo se mide en votos, sino en confianza.

    Argentina inicia así una nueva etapa: una donde el poder se redefine, pero también una donde el silencio del ausentismo resuena más fuerte que nunca. Escuchar ese silencio, interpretarlo y responder con hechos será, quizás, la tarea más urgente del tiempo que comienza.


    Por Jazmín Abdala — LS2 Baradero | 27 de octubre de 2025

  • “EL SILENCIO DE LAS URNAS: “RÉCORD HISTÓRICO DE AUSENTISMO EN LAS ELECCIONES 2025”.

    “EL SILENCIO DE LAS URNAS: “RÉCORD HISTÓRICO DE AUSENTISMO EN LAS ELECCIONES 2025”.

    Por Jazmín Abdala | LS2 Baradero | 26 de octubre de 2025


    Si tenés solo un minuto, leé esto:

    • La participación fue del 67,8% del padrón nacional: la más baja desde 1983.
    • Más de 12 millones de personas decidieron no votar, pese a la obligatoriedad del sufragio.
    • La nueva Boleta Única de Papel debutó sin denuncias graves y con buena aceptación.
    • Analistas advierten una crisis de representación y una desconexión creciente entre la ciudadanía y la política.

    Argentina volvió a votar este domingo, pero la noticia no estuvo en quién ganó, sino en cuántos no fueron a votar. Con una participación del 67,8% del padrón, las elecciones legislativas de 2025 registraron el nivel de concurrencia más bajo en más de cuatro décadas de democracia. El dato reaviva un debate profundo: ¿por qué cada vez más argentinos se alejan de las urnas?

    En números concretos, más de 12,2 millones de personas decidieron no participar del proceso electoral. Ni la implementación de la Boleta Única de Papel ni la tranquilidad de la jornada lograron revertir una tendencia que ya se venía viendo en las elecciones provinciales, donde en algunos distritos la participación apenas superó el 55%.


    Un descenso que ya se venía anunciando

    Desde el regreso de la democracia, la participación electoral en Argentina se había mantenido por encima del 80%. Sin embargo, la curva descendente comenzó a marcarse con fuerza en la última década. En las legislativas de 2021, votó el 71,7% del padrón; en 2023, el 74%. Este año, el 67,8% representa el piso más bajo desde 1983.

    Según la Cámara Nacional Electoral, a las 15 horas del domingo apenas el 41,7% de los empadronados había emitido su voto, frente al 51% registrado a esa misma hora en 2021. En provincias como Chaco o Jujuy, la asistencia no llegó al 60%, y en Santa Fe se ubicó cerca del 59%. Un fenómeno que ya se había repetido en elecciones locales a lo largo del año, donde el promedio nacional de participación fue del 58%.

    Los especialistas hablan de un “desgaste cívico”. El malestar económico, la pérdida del poder adquisitivo, la sensación de promesas incumplidas y la desconfianza hacia la dirigencia conforman un cóctel que erosiona el vínculo entre la política y la ciudadanía. “El ausentismo no es indiferencia, es una forma de protesta silenciosa”, explicó el politólogo Marcelo Bermolén, de la Universidad Austral. “La gente no está cansada de votar, está cansada de no ser escuchada”.


    Las nuevas formas del desencanto

    Fuerte ausentismo de votantes en estas elecciones 2025.

    La baja participación no sorprende a quienes vienen observando el clima social. Según un informe de CIPPEC y UNICEF, los jóvenes entre 16 y 25 años —que representan casi el 8% del padrón— muestran una de las tasas de participación más bajas, impulsados por una creciente desconfianza en la política tradicional. En ese rango etario, el 84% declaró estar insatisfecho con el funcionamiento de la democracia (Latinobarómetro, 2020).

    La lógica de “nada cambia” se impone. Muchos votantes perciben que su voto no tiene consecuencias reales sobre su vida cotidiana. En ese contexto, no asistir a las urnas se convierte en una respuesta política, aunque sea desde la inacción.

    Otros factores también influyen: el desdoblamiento de elecciones, la falta de liderazgos nuevos, la complejidad del escenario partidario y la fragmentación del sistema de representación. A eso se suma un cambio cultural: la inmediatez de las redes sociales, donde la expresión política se traslada al clic, al comentario, al “me gusta”, en lugar del sobre y la urna.


    Boleta única: un cambio técnico, no cultural

    Este año fue el debut nacional de la Boleta Única de Papel (BUP), una reforma que buscó simplificar el proceso electoral y garantizar transparencia. Según el Ministerio del Interior, la implementación fue exitosa y sin incidentes relevantes. Sin embargo, su impacto no se tradujo en un aumento de participación. El problema no parecía ser el instrumento, sino el vínculo entre el votante y el sistema.

    “Modernizamos el formato, pero no reconstruimos la confianza”, resumió un funcionario electoral. Y esa frase sintetiza el dilema: la desafección no es logística, es emocional. Los ciudadanos no están rechazando el mecanismo, sino la representación que sienten lejana, opaca y ajena.


    Una democracia que se enfría

    Hace cuatro décadas, en 1983, la gente hacía fila durante horas para votar. Hoy, las escuelas cierran con pasillos vacíos. El voto obligatorio ya no garantiza compromiso, y la democracia argentina atraviesa un momento de introspección: sigue en pie, pero menos viva.

    En el pasado, la participación fue un símbolo de conquista. Hoy parece volverse rutina. Esa distancia emocional entre el ciudadano y la política no se corrige con campañas ni con promesas, sino con hechos: con gestos de cercanía, con rendición de cuentas, con coherencia.


    Más que un número

    El 67,8% no es solo un porcentaje. Es una señal. Un llamado de atención que atraviesa a todo el sistema político. En tiempos de polarización, la ausencia se vuelve un dato incómodo: mientras los partidos se disputan la minoría que vota, una mayoría silenciosa se aleja sin mirar atrás.

    Ese silencio debería ser leído no como desinterés, sino como advertencia. La democracia argentina, que resistió crisis, hiperinflaciones y pandemias, enfrenta hoy un desafío distinto: la indiferencia. Y ese es, quizás, el más peligroso de todos.


    Un llamado a repensar

    Si algo dejaron claro estas elecciones es que no alcanza con votar, pero sin votar no hay futuro. La representación no se sostiene solo con urnas llenas, sino con vínculos vivos. El desafío es reconstruir la confianza, y para eso se necesita más que reformas técnicas: se necesita una narrativa nueva, capaz de volver a conectar con la esperanza.

    Las urnas hablaron, aunque en voz baja. Y lo que dijeron, sin palabras, es que la política necesita escucharse a sí misma. No para buscar culpables, sino para encontrar respuestas.


    “La democracia no se pierde de golpe. Se apaga, poco a poco, cuando la gente deja de creer que vale la pena ir a votar.”

    Por Jazmín Abdala – LS2 Baradero

  • VERGONZOSO!!!  LAS JUBILACIONES AUMENTARÁN EL 2,40 POR CIENTO EN ABRIL.

    VERGONZOSO!!!  LAS JUBILACIONES AUMENTARÁN EL 2,40 POR CIENTO EN ABRIL.

    ANSES, organismo dependiente del Ministerio de Capital Humano, informa que las jubilaciones, pensiones y asignaciones tendrán un incremento en abril del 2,40 por ciento, por la fórmula de movilidad que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

    Además, los titulares de jubilaciones y pensiones con haberes mínimos cobrarán, con el calendario de pagos habitual, un bono de 70 mil pesos, por lo que la suma total que percibirán será de 355.820,63 pesos (285.820,63 pesos de haber mínimo con aumento + 70 mil pesos de bono). En tanto, quienes superen el mínimo tendrán un bono proporcional hasta alcanzar los 355.820,63 pesos.

    La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) será de 298.656,50 pesos (228.656,50 pesos de haber con aumento + 70 mil pesos de bono) y las Pensiones No Contributivas (PNC) por Invalidez y Vejez, de 270.074,44 pesos (200.074,44 pesos de haber con aumento + 70 mil pesos de bono).

    En tanto, la Asignación Universal por Hijo (AUH) ascenderá a 102.705 pesos; la AUH por Hijo con Discapacidad, a 334.426 pesos, y la Asignación Familiar por Hijo, a 51.355 pesos para el primer rango de ingresos.

     

  • ACTO OFICIAL POR EL “DIA NACIONAL DE LA MEMORIA”

    ACTO OFICIAL POR EL “DIA NACIONAL DE LA MEMORIA”

    El Municipio de Baradero invita a participar del acto oficial en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a 49º años del Golpe de Estado de 1976, una ocasión para evocar, honrar y reflexionar en comunidad sobre aquellos y aquellas que fueron detenidos y desaparecidos a causa del terrorismo de Estado.
    La ceremonia se realizará el próximo lunes 24 de marzo a las 9:15 horas en la Plaza de la Memoria, ubicada en Av. San Martín y Carmela de Grazia de Degese.
    Los invitamos a acompañarnos en esta jornada de memoria y compromiso, reafirmando nuestro rechazo a la violencia y nuestra búsqueda de justicia.
    Esperamos contar con su presencia.
  • DOMINGO DE FERIA DE EMPRENDECORES EN BARADERO.

    DOMINGO DE FERIA DE EMPRENDECORES EN BARADERO.

     Este domingo 23 de marzo, desde las 15 horas, se llevará adelante una nueva edición de la Feria de Emprendedores en la Plaza Mitre.
    Artesanos y emprendedores de Baradero estarán presentes con sus productos de calidad y de elaboración única.
    Además, con todas las compras efectuadas en los próximos domingos participás del Sorteo de Pascua que se realizará, de forma presencial, el sábado 19 de abril.
  • ANSES: INFORMACIÓN OFICIAL.

    ANSES: INFORMACIÓN OFICIAL.

    En virtud de la información errónea publicada en diversos medios de comunicación sobre la Resolución de la CSJN N° 118/2025, ANSES, organismo dependiente del Ministerio de Capital Humano, informa que a pedido de los juzgados federales de primera instancia -expediente 7975/2023- la Cámara Federal de la Seguridad Social elevó a la Corte Suprema un pedido de suspensión por el plazo de 90 días del dictado de sentencias simples para la aprobación de la primera liquidación y sus actualizaciones en las causas previsionales contra ANSES.

    Se trata de una resolución interna dentro del ámbito judicial que no afecta el desenvolvimiento normal y habitual de los pagos que realiza el Organismo, cuyos plazos no se encuentran suspendidos.

    Durante esta gestión se cambió el paradigma de cumplimientos de sentencias del Organismo -mediante la Resolución DEA 307/2024. Es decir que ANSES pasó de liquidar las sentencias de manera por demás tardía, a asumir por primera vez el compromiso de reajustar el haber inicial de los beneficiarios dentro del plazo dispuesto en las sentencias y en paralelo con el pago de los expedientes en stock conforme un nuevo esquema de liquidación establecido.

    Se ratifica que no existe suspensión de plazo alguna en ANSES para el cumplimiento de los pagos de las sentencias judiciales, sino que se trata de una prórroga concedida por la CSJN a los jueces de primera instancia para el dictado de sus resoluciones interlocutorias.

     

  • LA CÁMARA DE DIPUTADOS APRUEBA EL DNU DE MILEI Y RESPALDA EL ACUERDO CON EL FMI

    LA CÁMARA DE DIPUTADOS APRUEBA EL DNU DE MILEI Y RESPALDA EL ACUERDO CON EL FMI

    El pasado 19 de marzo de 2025, la Cámara de Diputados aprobó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) impulsado por el gobierno de Javier Milei, que habilita la firma de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Con 129 votos a favor y 108 en contra, el oficialismo consiguió ratificar la medida, gracias al apoyo de los partidos libertarios, el PRO, la UCR, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, y varios diputados alineados con los gobernadores.

    Un debate tenso y cargado de tensiones

    La sesión estuvo marcada por un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso, debido a una movilización en defensa de los jubilados. A pesar de la creciente tensión fuera del recinto, dentro del Congreso el ambiente fue igualmente caldeado. Los diputados de La Libertad Avanza propusieron un Plan de Labor que acortaba los tiempos de exposición, lo que generó una fuerte oposición por parte del peronismo. Los legisladores de Unión por la Patria denunciaron que se estaba restringiendo el derecho a la expresión.

    Votación y críticas a la falta de información

    En cuanto al contenido del acuerdo con el FMI, los críticos argumentaron que el gobierno no brindó detalles suficientes sobre el monto, los plazos y los intereses del préstamo. El diputado Facundo Manes, referente de la disidencia radical, rechazó el DNU y pidió que el gobierno enviara un proyecto de ley que permitiera un debate más profundo. A su vez, el peronismo se mostró contrario al uso del DNU, calificándolo como una violación de la Ley Guzmán y de la Constitución Nacional.

    Por su parte, desde el oficialismo, tanto el PRO como la UCR destacaron la importancia del acuerdo para estabilizar los mercados y fortalecer las reservas del Banco Central, subrayando que la situación económica requiere medidas urgentes.

    El papel de los diputados de Catamarca

    Una de las sorpresas de la jornada fue la ausencia de los cuatro diputados de Catamarca de Unión por la Patria, quienes, bajo la influencia del gobernador Raúl Jalil, se abstuvieron de votar. Este gesto fue interpretado como una falta de unidad dentro del bloque peronista, que se oponía mayoritariamente al acuerdo.

    Resultados de la votación

    Finalmente, la votación resultó en 129 votos a favor, el mínimo necesario para aprobar el DNU, mientras que 108 diputados votaron en contra. Entre los que se abstuvieron, destacaron figuras como Lourdes Arrieta, Emilio Monzó, Nicolás Massot, Florencio Randazzo y Martín Tetaz. Esta división en el Congreso resalta la polarización existente en torno a la política económica del gobierno de Milei.

    El debate sobre el acuerdo con el FMI continúa siendo uno de los temas más controversiales del actual escenario político, y la aprobación de este DNU marca un capítulo importante en la relación de Argentina con el organismo internacional.

  • Avanza la construcción de 25 viviendas en Baradero con apoyo provincial

    Avanza la construcción de 25 viviendas en Baradero con apoyo provincial

     La ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano de la provincia de Buenos Aires, Silvina Batakis, visitó Baradero para supervisar el avance de la construcción de 25 nuevas viviendas en el barrio Bonini. Durante la recorrida, estuvo acompañada por el intendente Esteban Sanzio, con quien destacó la importancia de esta obra para la comunidad.

    Batakis señaló que el proyecto avanza gracias al trabajo conjunto con el municipio y reafirmó el compromiso del gobernador Axel Kicillof de mantener en ejecución más de 8.000 obras públicas en toda la provincia.

    Las viviendas, que forman parte del Programa Solidaridad con Municipios, estarán ubicadas en las calles Bulnes, Castro Barros, Sánchez, Loria y Acevedo. El complejo contará con 21 casas en planta baja de 65 m² y 4 dúplex de 72 m², brindando una solución habitacional a muchas familias de la localidad.

    Baradero, una de las ciudades más antiguas de la provincia, sigue creciendo con proyectos que mejoran la calidad de vida de sus habitantes.